La novela por el futuro de Julián Álvarez sumó un nuevo capítulo después de que Barcelona insistiera con su intención de contratarlo. El Atlético de Madrid reaccionó con dureza y descartó cualquier posibilidad de transferir al delantero argentino al equipo catalán.
La dirigencia rojiblanca cuestionó además el modo en que se desarrolló la situación y sostuvo que el jugador está siendo presentado como una víctima. Según la versión del club, el Atlético es el que sufrió consecuencias económicas, deportivas y reputacionales durante el conflicto.
La institución madrileña también acusó al entorno del futbolista de instalar una campaña basada en “mentiras y medias verdades”. Por eso, la dirigencia fue categórica al señalar que no existe ninguna posibilidad de vender a Julián al Barcelona.





